Situado en un jardín verde y espacioso, el hotel nace de la renovación arquitectónica de un antiguo convento del siglo XIX.
Situado a pocos minutos del centro histórico de Florencia, es una propiedad de prestigio que cuenta con un contexto ambiental de excelencia. El jardín y las zonas comunes interiores están decorados con estatuas romanas y valiosas obras de arte.
Las habitaciones del hotel, decoradas de forma sencilla y funcional, son amplias y luminosas.
El hotel tiene una piscina privada situada en el hermoso jardín.
En la zona hay algunas típicas "Trattorias" de Florencia, donde se puede disfrutar de la buena cocina tradicional.
Del Hotel es fácilmente accesible la zona de Chianti y el Fashion Valley, donde se encuentran lo más famosos Outlets de la Toscana.
A disposición de los huéspedes:
. Sky
. Wi-fi
. Aparcamiento privado
200 metros cuadrados de espacios modulares y equipados estan a disposiciòn de los clientes para reuniones, conferencias, reuniones y banquetes.
El BW Hotel Villa Gabriele D'Annunzio se encuentra en un antiguo monasterio situado en Florencia, con un gran jardin y a menos de 3 km de los tesoros del Renacimiento del centro histórico. Los autobuses públicos conectan fácilmente el hotel con el centro de la ciudad; frecuenza cada 10 minutos.
Cerca del hotel, es posible visitar a la famosa ciudad etrusca de Fiesole, con el famoso anfiteatro romano y los baños termales.

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Comment arriver à l' hôtel
De l'Aéroport Amerigo Vespucci/Peretola (dans 8 km de distance)
- avec le taxi/en voiture (25 minutes)
- en autobus : chaque 30 minutes il y a le shuttle bus qui départ de l'aéroport et arrive à la gare de Santa Maria Novella ; puis on peut prendre le bus n. 10 ou le n. 17.
De la Gare de Santa Maria Novella
- Avec le taxi (dans 12 minutes)
- En autobus (chaque 5/10 minutes)
Avec la voiture
De l'autoroute:
- sortir à Firenze Sud (dans 2 km)
Entré en via Gabriele d'Annunzio 141/b (coordonnées GPS: lat. 43,781242 – long. 11,299320)
VIDEO
FOTO










One morning, when Gregor Samsa woke from troubled dreams, he found himself transformed in his bed into a horrible vermin.
He lay on his armour-like back, and if he lifted his head a little he could see his brown belly, slightly domed and divided by arches into stiff sections.
The bedding was hardly able to cover it and seemed ready to slide off any moment.
His many legs, pitifully thin compared with the size of the rest of him, waved about helplessly as he looked. "What's happened to me? " he thought. It wasn't a dream. His room, a proper human